Opinión

¡Aguas! con el agua, la quieren privatizar

Javier Pizarro

Inmersos en la vorágine de las elecciones, de la inseguridad y la violencia y del torneo mundial de fútbol en Rusia,  para el grueso de los mexicanos, pasó inadvertida la expedición por parte del presidente de la república, Enrique Peña Nieto, el 5 de junio pasado de una decena de decretos, mediante los cuales se suspende la veda en 279 de las 757 cuencas hidráulicas del país.

Las cuencas en veda son según la actual Ley General del Agua, “áreas específicas de las regiones hidrológicas, cuencas hidráulicas o acuíferos, en los cuales no se autorizan aprovechamientos de aguas adicionales a las establecidas legalmente y se controlan mediante reglamentos específicos en virtud del deterioro del agua o calidad, por la sustentabilidad hidrológica o por el daño a cuerpos de agua superficiales o subterráneos”.

Especialistas en la materia advierten que los decretos para cancelar la veda, distan mucho de ser una “acción de reserva hídrica para uso ambiental y garantizar el agua para el consumo humano de 18 millones de habitantes que aún no nacen, en una proyección de 50 años como lo anuncio el pesidente y el titular de la Comisión Nacional del Agua.

Esas declaraciones no son más que una cortina de humo, tras la cual se esconde la puesta en marcha del proceso de privatización del agua y con ello, la entrega de este recurso hídrico vital a las grandes compañías mineras, petrolíferas, refresqueras y cerveceras mediante concesiones para el uso de millones de litros de agua durante decenas de años.

Esto es un vil y descarado despojo de los recursos hídricos de la nación y una flagrante violación al Articulo 4to constitucional, el cual establece que “Toda persona tiene derecho de acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y domestico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible”.

Lo anterior desde luego es letra muerta. La realidad es que el agua escasea cada vez mas, tanto en lo que se refiere al suministro para consumo humano a la población — tan solo en Chihuahua capital, mas de 50 colonias carecen de agua potable y de los 61 acuíferos existentes, 19 están sobreexplotados—así como para los campos de cultivo de los productores y comunidades serranas que se ven sumamente afectados por la depredación del suelo, subsuelo  y contaminación de ríos que provocan las compañías mineras en las minas de Cielo abierto.

Para que tenga una idea del grave riesgo de esta situación, está en puerta la aprobación– antes del cambio del gobierno  federal y el Congreso de la Unión–, de una nueva Ley General del Agua,  conocida como Ley Pichardo, que pretenden  sea aprobada por la vía fast track, (vía rápida) para privatizar  el agua y con ello, darle sustento jurídico al despojo de nuestros recursos hídricos, a las compañías extractivas en  la minería, el petróleo y el embotellamiento de refrescos y de cerveza, entre otras.

En el ámbito de los hidrocarburos, se está recurriendo a un método de exploración y sustracción de gas y petróleo conocido como fracking mediante la perforación de un pozo con presión de agua, lo cual requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua. (Alianza contra el fracking.org).

Por lo que hace a las compañías de bebidas embotelladas, en particular las plantas embotelladoras de la Coca Cola México, consumen 33.7 millones de metros cúbicos  por año (Estudio de la UNAM- apropiación del agua, medio ambiente y obesidad). Los impactos del negocio de bebidas embotelladas en México).

Las cerveceras no se quedan atrás, andan alrededor de un consumo de 20 millones de metros cúbicos por año. Tan sólo la cervecería de Tecate, ubicada en Mexicali, consume 1.8 millones de metros cúbicos, lo  que representa casi el 42 % de la disponibilidad acuífera de la ciudad. Con la instalación de la cervecería Heineken en Meoqui y la de Constellation  Brands,  no sería raro que se duplicara el consumo de agua anual referido.

De ese tamaño  es el despojo al cual quieren darle sustento jurídico con la  aprobación de la Ley General de Aguas y eliminación de los decretos de veda que hasta ahora han protegido el Río Santiago, el Río Ameca, de Costa Jalisco, de Costa Grande de Guerrero, de Costa Chica de Guerrero, de San Fernando Soto la Marina, del Río Pánuco, del Río Papaloapan, del Río Actopan, Río Antigua y del Grijalva Usumacinta.

Así que  ¡Aguas! con el agua, la quieren privatizar.



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