Opinión

Ser feminista en el boom de las “feminazis”

Marisol Rivera

No hace falta ser anti-hombre para ser pro-mujer: Jane Galwin Lewis

Imagen cortesía de Arabesca Rosario

Actualmente las redes sociales se han inundado de debates, memes y ataques para un extraño grupo de mujeres feministas que han catalogado como “feminazis”. Pero ¿qué son y por qué todos las odian? ¿qué buscan, qué quieren y por qué están tan chifladas? ¿por qué hasta al escuchar el término “feminista” piensas en una mujer anti-hombres?

Dentro de todos los movimientos siempre existen grupos radicales, que tienden incluso a tornarse violentos (esto también se refleja en agrupaciones religiosas, de seguro podrás recordar alguna) y lo que ha sucedido es que, al notar más a las llamadas “femen”, se ha encerrado a toda la ideología del feminismo en el término “feminazis” que enmarca a este estereotipo de feminista violenta y con odio hacia el género masculino fluyendo a través de sus hormonas.

La realidad de todo esto es un mal entendimiento entre conceptos, ideologías y desinformación (la cual siempre viene de la mano con el uso de las redes sociales, lo que implica que debemos de tener extra-cuidado con la información que corre por ahí). Las feministas no son un grupo de mujeres que buscan acabar con los hombres, no depilarse y andar desnudas por las calles, en realidad querida o querido lector, sólo es un movimiento que busca la equidad de género y más apertura en diferentes escenarios a las mujeres para poder reducir las brechas de desigualdad.

Pero ¿Qué es la equidad de género?

Vayamos por partes. La equidad de género, básicamente, es brindar las mismas oportunidades en los diferentes ámbitos sociales a hombres como a mujeres teniendo en cuenta el contexto de cada uno. La equidad busca brindarle a quien lo necesite las herramientas para alcanzar esta parte del goce igualitario de derechos humanos.

Bueno, entonces el tema del alcance parejo de acceso a oportunidades (o sea, lo justo) no se escucha tan mal ni tan peligroso para la construcción del entorno social, ¿no es así? viéndolo desde este panorama y entendiendo que la equidad de género es lo que impulsa la ideología del feminismo la verdadera pregunta es ¿por qué la mayoría de las personas imagina a las feministas como mujeres que odian a todos los hombres? 

Ahora, un dato poco conocido es que el feminismo no es enemigo de los hombres. Dentro del movimiento inclusive hay hombres partidarios de la ideología porque, a fin de cuentas, consiste en visibilizar la violencia en la que se ha sumergido al género femenino vulnerándolo por muchísimos años con el fin de alcanzar esta equidad.

Imagen cortesía de Daniela Moisa

Pensando todo este contexto, es muy difícil para feministas ser activistas y visibilizar la violencia y las situaciones en donde la mujer es vulnerada por toda esta idea social a la que se tienen que enfrentar teniendo que ir dando explicaciones por la vida aclarando qué es el movimiento y cuáles son los ideales, incluso enfrentándose a discriminación por reconocerse como feministas. Al percibir todo este odio en redes sociales, entre amistades e incluso entre la familia por la confusión de conceptos y la falta de apertura al escuchar información por el tema, es lo que hace que la lucha por la equidad sea aún más difícil.

Inclusive el proceso de una mujer para afirmarse feminista se complica más porque a pesar de reconocer la violencia hacia la mujer en diversos espacios (como la asignación de papeles específicos para el cuidado de otras personas, los “piropos” por las calles al caminar que la hacen sentir insegura, violaciones y feminicidios) siente que además del obstáculo de visibilizar y empezar a intentar cambiar estructuras sociales del patriarcado, tiene que enfrentar la presión social de llegar a recibir comentarios de odio por gente querida y ser llamada injustificadamente “feminazi”.



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