Opinión

¿Qué es la Navidad?

El consumo en Navidad es una forma de sentirse cercano a los seres queridos, pero, ¿es válido gastar excesivamente?

Estamos a 33 día de Navidad, en algunas casas ya empiezan a predominar olores como canela o chocolate caliente, los menores comienzan a contemplar los regalos que le pedirán a Santa Claus, mientras los mayores inician a plantearse muchas cuestiones sobre la cena navideña. Desde noviembre se esmeran en colocar los adornos, las cuales serán quitados hasta enero o febrero.

Al “googlear” el significado de Navidad, en muchos escritos señalaban que es una de las fiestas más grandes del cristianismo y el motivo de su celebración es el nacimiento de Jesús de Nazaret. Asimismo, explican que Santa Claus o el también conocido como Papá Noel está inspirado en la historia del obispo cristiano Nicolás de Bari, quien vivió en Turquía en el siglo IV.

Pero, ¿qué es la Navidad?, ¿serán los regalos, la cena, las luces, la religión? En esta época sin duda es de mucho consumo, algunas personas la señalan como un festejo comercial y puede serlo, pero es una consecuencia de los sentimientos, es decir, el cariño que le tenemos a nuestros seres queridos nos lleva a hacerles regalos, ya que nos hace sentir más cercanos y significa que están presentes en nuestra vida de alguna u otra manera.

La Navidad puede significar tantas cosas, dependiendo desde dónde la observemos. Una puede ver la fiesta de manera increíble, si es desde su bienestar, de lo contrario todo parecerá gris, oscuro, sin sentido y una fiesta absurda más.

En lo personal de donde vengo la Navidad no necesariamente incluía regalos por parte de Santa o de las personas adultas de la casa, sino eran fechas durante las cuales esperábamos a quienes salían a trabajar a la ciudad o se iban a estudiar a otra parte y regresaban en esas fechas para reunirse con la familia, pero también con las más entrañables amistades.

Si se piensa mucho sobre como es una Navidad perfecta, esta termina arruinada, pues resulta superficial. En esas fechas se pueden hacer tantas cosas como una quiera, no es necesario enloquecer por los adornos alusivos, se puede disfrutar de un chocolate caliente con familiares o amistades y si se es afín de la soledad una puede simplemente ir y admirar los árboles que han quedado sin hojas o los rituales de las aves que se quedan en la ciudad.

Inclusive la fecha da perfectamente para hacer reflexiones personales sobre lo que se hizo o no durante el año, se vale contemplar algunas metas a corto plazo o hacer voluntariado en alguna asociación, y estar relacionados con otras realidades que muchas veces, por la rapidez del mundo, no alcanzamos a visualizar.



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