Cultura

Ana Sosa, una historia de logros acompañada de mujeres y desarrollo ecológico en Tlaxcala

Le agradezco a todos los que no creyeron en mí, me dieron fuerza: Ana Sosa

En Tlaxcala vive Ana Sosa una mujer de 33 años, madre, emprendedora y directora general de Orgánicas Tlaxco Mujeres Agroemprendedoras que además detrás del camino que ha forjado y metas que sigue logrando, guarda una gran historia que nos muestra que el éxito no llega fácil ni de un día para otro.

Orgánicas Tlaxco es una empresa que Ana fundó hace 3 años y que genera empleo para madres solteras al mismo tiempo reduce la contaminación por residuos orgánicos al producir composta, productos artesanales y de higiene personal.

Actualmente en la empresa laboran 20 mujeres y el proyecto está en uno de sus mejores momentos, pues este 23 de agosto se inauguró una unidad de transferencia en donde los 50 millones de habitantes de Tlaxcala podrán llevar sus residuos orgánicos para lograr un municipio más limpio. El lugar donde se desarrolla elproyecto tiene un área de 5 mil m2 y fue financiado con 2 millones de pesos por parte de SAGARPA.

Pero ¿qué hay detrás de una gran historia de logros y qué fue lo que llevó a Ana a iniciar este proyecto?

Ana siempre se ha identificado con ser emprendedora y persistente, sin embargo, alcanzar sus metas no siempre ha sido fácil, explica que se ha caído muchísimas veces pero se ha sabido levantar ante los problemas que han surgido en su vida.

Se casó a los 16 años por lo que tuvo que abandonar los estudios de nivel medio superior para formar una vida con su pareja. Ella era ama de casa y tuvo dos hijos, uno que actualmente tiene 16 años y una niña de 6 años.

A los 27 supo que su marido la engañaba, le pidió escoger y entonces iniciaron sus retos como madre soltera

Sin esperarlo, hace 6 años se separó de su pareja y tras un difícil proceso de separación se vio obligada a empezar a buscar sus propios ingresos para salir adelante con su hija e y hijo, comenzó vendiendo empanadas y galletas.

Cuando me separé me quedé sin nada no tuve vergüenza en salir a vender cosas a las calles. Todo se fue dando y hoy soy dueña de una empresa.

El proyecto nació del espacio de programas para las mujeres de la Asociación Nacional de Mujeres Empresarias del Campo A.C. y SAGARPA, entonces Ana invitó a un grupo de mujeres para un proyecto que no se logró pero aún así las invitó a que permanecieran juntas en elaboración de abono y composta. “Me enamoré del proyecto cuando vi nacer una planta de la basura, al ver como las lechugas se ponían más grandes, estuve produciendo mis alimentos” explicó.

Al principio del proyecto de separación de residuos en el municipio, las personas las veían juntar basura en los mercados, restaurantes y diversos lugares. Ana Sosa cuenta que recibió muchas miradas y comentarios que hicieron el principio más duro, como: “No hay necesidad de estar jugando con la basura, mejor ponte a trabajar”, “como anda tocando esas cosas sucias”, “siendo mujer, ¿cómo piensas lograrlo?”. Mientras ella emprendía y ayudaba al medioambiente, tenía que enfrentarse a las miradas que la juzgaban.

Mi camino me ha mostrado muchas cosas, he podido conocer la decepción, ser juzgada y la envidia. Me caí 100 veces y las 100 veces me levanté para seguir con el proyecto que tenía entre manos que es lograr un Tlaxcala verde, darle un espacio a las madres solteras y sacar adelante a mis hijos: Ana Sosa.

No hay necesidad de estar jugando con la basura, mejor ponte a trabajar

Muchas personas no creyeron en mí, de las 40 mujeres que iniciamos sólo quedaron 20 dentro de OTMA comentó. Ana explica que a lo largo de la vida y ante proyectos muy ambiciosos recibes siempre comentarios de las personas diciéndote “sueña, un día de estos lo logras” pero ella decidió no quedarse en el sólo soñar. Una de las frases que ha motivado a Ana y la hizo seguir fue “Los sueños no se cumplen solos, los sueños se trabajan para cumplirlos”.

Les agradezco a quienes no creyeron en mí, porque esto me ayudó a hacer un motor más para demostrar que las cosas se pueden lograr. Y también agradezco a quiénes creyeron en mí, estuvieron presentes y me dieron palabras de animo. Para poder emprender se necesita trabajo y mucha fe.

Las mujeres que son madres solteras y no están en una buena situación, Ana les comparte que su vida puede cambiar si ellas lo deciden, como fue en su caso. Cada quien decide vivir como quiere y somos la parte fundamental para hacer mucho o hacer poco, la fórmula es el querer. Nunca desistan para llegar a sus proyectos.

Aún no he llegado al éxito, siento que aún me falta. Alcancé metas que me había planteado en un tiempo más corto del que imaginaba, gracias al trabajo y esfuerzo que se ha invertido de parte de todas las mujeres de OTMA. Estoy satisfecha por lo que hemos logrado, pero sé que falta mucho por hacer para llegar al éxito, finalizó Ana Sosa.

En este árbol están todas las mujeres que me han acompañado: Ana Sosa


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *