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Observar las brechas de desigualdad es necesario para mejorar resultados de gobierno: Magda García

La taza de participación económica de las mujeres en Chihuahua es de 40 menor que la media nacional y latinoamericana que es de 50: Magdalena García

En una entrevista con Magdalena García Hernández, consultora de desarrollo social y económico, nos habló sobre las brechas de desigualdad y el cómo ejercen un papel importante en la forma de vida de las ciudades.

La brechas de desigualdad son todos aquellos aspectos que en la realidad separan las oportunidades de desarrollo que tienen las personas, hay brechas de pobreza, de género, por discapacidad o discriminación, explicó en entrevista para Difusión Norte, Magdalena García Hernández, directora general de Bufete de Estudios Interdisciplinarios A. C.

Por supuesto observar las brechas de desigualdad sobretodo con el enfoque de género es un trabajo fundamental en la política pública para que se puedan llevar a cambios en la forma de vida de las personas y es un ejercicio que el Instituto Nacional de la Mujeres debe realizar.

Se puede establecer una brecha en todo lo relacionado al ejercicio de derechos tanto de hombres y mujeres. “Por ejemplo, ¿cuál es el nivel de ingreso de las mujeres? y ¿cuál es el nivel de ingreso de los hombres? Por trabajo de igual valor y por tiempo semejante”. En Chihuahua la taza de participación económica de las mujeres de 40.8 se encuentra por debajo de la media nacional que es de 43.1%. México incluso se encuentra por debajo del promedio latinoaméricano que es de 50.1%.

Entonces, esas son las brechas de género según nos cuenta Magdalena es el qué tanto las mujeres pueden acceder a los recursos, puestos de decisión, ingresos y a todo aquello que garantiza una mejor calidad de vida en condiciones de igualdad.

No se trata de que nos den dinero, sino de que todos los programas midan brechas de desigualdad

A veces las mujeres tienen mejores indicadores educativos, entonces podemos ver que las brechas educativas favorecen a las mujeres. Mientras que en las brechas económicas, la mayoría de las veces, favorecen a los hombres quienes tienen mayores ingresos y peso a la hora de tomar decisiones. Hablando de las decisiones públicas encontramos los indicadores de paridad para la brecha de desigualdad en el ejercicio de los derechos políticos, por ejemplo explicó Magdalena García Hernández.

La especialista agregó que conforme han pasado los años hemos tenido un gran progreso con la participación de las mujeres en los ámbitos legislativos, debido al arduo trabajo que ha realizado el Movimiento Feminista Mexicano para incidir en las leyes permitido el acceso en condiciones paritarias durante las candidaturas.

Primero en el tema de paridad numérica expuso García Hernández y después poco a poco atendiendo cuestiones cualitativas y de empoderamiento. Por ejemplo, primero se obligó a las mujeres a renunciar para dejar espacio a los hombres; después se otorgaban a las mujeres los puestos donde había pocas posibilidades de éxito.

Una vez que se lograron leyes de paridad y se realizaron sondeos aparecieron fueron visibles otras brechas en la participación política, por ello es fundamental tener indicadores intermedios en todos los ámbitos de política pública, tanto para determinar si hay avance o no y poder atender las situaciones no previstas que se generan como limitantes de la construcción de igualdad.

Los aspectos cualitativos son fundamentales para que los indicadores reflejen la realidad. Ejemplo de esto se encuentra en la tasa de participación económica, si echamos un vistazo superficial podemos pensar que se ha cerrado un poco la distancia en igualdad salarial entre hombres y mujeres.

Pero esto es sólo una parcialidad pues la brecha se ha reducido, no porque las mujeres tengan una mayor capacidad adquisitiva sino porque el salario de los hombres se ha devaluado muchísimo y esto ha deteriorado ambos ingresos, por lo tanto este indicador no es un avance sino un grave retroceso.

Sin indicadores de medio plazo claros, es imposible observar el avance en política pública y reflejar los aspectos cualitativos que se necesitan en la toma de decisiones

Antes, explicó Madgalena, INEGI realizaba estudios y conteos para medir el nivel de las brechas desigualitarias cada 5 años en los llamados resultados intermedios, sin embargo, se suprimieron y ahora sólo se realizan cada 10 años los llamados resultados finales que además son cada vez menos eficientes y esto es un grave escenario para desarrollar una política social.

La ley general de igualdad general para mujeres y hombres, que fue la primera ley hecha en el marco de los derechos humanos, tiene 11 años de existir y no tiene reglamento” por tanto, argumentó: “una ley que no tiene reglamento, no tiene manera de ser aplicada” sentenció.

Pero un área de oportunidad significativa se encuentra en el modelo de presupuestos en base a resultados, estos lleva a las dependencias a observar la reducción de brechas y los escenarios de mayor vulneración para la toma de sus decisiones de planeación.

MIRA, Mujeres Iberoamericanas en Red por la Igualdad Presupuestal entre Mujeres y Hombres



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