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Por Covid sembramos poco y heladas mataron varias flores: productora de cempasúchil

Se acerca el Día de Muertos y con ello la venta de flores como el cempasúchil y el crisantemo para las ofrendas y adornar las tumbas en los camposantos, sin embargo, este ha sido un año atípico y, debido a la emergencia por Covid-19, los panteones permanecerán cerrados durante esta festividad, dejando a quienes se dedican a los cultivos de estas flores en la ciudad de Chihuahua sin el sustento anual que en muchas familias han tenido durante generaciones.

El 1 (Día de todos los Santos) y 2 (Día de los Fieles Difuntos) de noviembre se celebra una de las fiestas más importantes en México: el Día de Muertos. Con ésta de sur a norte y de este a oeste, tal vez de modos diferentes dependiendo la región, los panteones y los hogares suelen vestirse de colores, sentimientos y sobre todo aromas con la variedad de flores que acompañan las ofrendas.

El cempasúchil simboliza el Día de Muertos y es usada para marcar el camino de quienes se han adelantado hacia el altar.

En Chihuahua lo usual es ver los ramos de crisantemos amarillo y blanco, mota de obispo o garra de león y cempasúchil en 20 o 25 pesos afuera de los panteones, sin saber en la mayoría de quienes las ofertan son las mismas personas cada año.

Como visitantes solemos llegar a los puestos para hacernos de unos cuantos ramos para dejar en la última morada de nuestras y nuestros seres queridos. Sin embargo, el 2020 llegó con una amenaza que ha trastocado la vida como la conocemos.

Paloma Grajeda, de 25 años, parte de una de las tantas familias dedicadas a la siembra y venta de cempasúchil, crisantemo y mota de obispo o garra de león para el Día de Muertos, explicó que este es un negocio que en su familia se ha tenido ya a lo largo de más de 40 años.

Fueron su bisabuela y bisabuelo quienes comenzaron a rentar surcos para sembrar desde la semilla el cempasúchil y la mota de obispo, mientras que los crisantemos los piden al sur de México cuando son brotes y los siembran aquí para que terminen de crecer.

Explicó que toda su familia se ha dedicado desde entonces a la venta de flores. Es una actividad con mucho significado, pues a la par de ayudar a mantener las tradiciones, es una manera de ayudar a quienes aún permanecen en este mundo a estrechar la conexión con quienes se han adelantado.

En su familia cada núcleo renta su respectiva cantidad de surcos, los cuales mide alrededor de 150 metros cada uno. Señaló que antes de esta pandemia solían rentar entre 18 a 20 surcos entre ella, su esposo, su mamá y su papá; pero al ver la situación con el virus, se decidieron por únicamente 9, sobre todo para no fallarles a su clientela y personas que colaboran en todo el proceso, desde quien les renta el espacio hasta quien ayuda a cortar las flores.

Dedicarse a la siembra de flores no es una actividad que se haga por pocos días. Cada planta tiene su tiempo y proceso. Por ejemplo la mota de obispo debe ser sembrada para el 25 de julio, el cempasúchil o cempoala (en México se estima la presencia de 35 especies) el 15 de agosto y el crisantemo debe ser trasplantado para los últimos de marzo.

Y hacerlo en Chihuahua representa un reto extra debido al clima tan voluble que posee, muestra de ello es la helada que acaba de caer y con la cual una gran cantidad de flores han muerto. Paloma, mencionó que hay familias que perdieron toda la producción por esta misma causa.

Al estar listas las flores son vendidas siempre en el mismo espacio, en el caso de la familia Grajeda tienen su puesto en el Panteón Municipal 3, sitio donde ofertan también otras 30 a 40 familias las flores que han cultivado en el año.

Para Paloma Grajeda sembrar, cortar y vender flores de cempasúchil, crisantemos y mota de obispo representa un orgullo, sobre todo al rememorar esta actividad realizada desde pequeña.

La nostalgia se perpetúa año con año al caminar entre los campos y armar los ramos que llevará para la venta, y que ahora, aunque menos, no deja de ofertar y ofrecer a la clientela, quienes también tendrán que cambiar su visita al panteón por celebrar a sus familiares que se han adelantado desde casa.

Tú puedes comprar cempasúchil, crisantemos o mota de obispo

Las redes sociales han sido grandes aliadas durante esta contingencia y para Paloma y su familia significa el medio para poder llegar hasta la clientela que les visitaba cada año en Día de Muertos. Por lo que ahora levanta pedidos de ramos de entre 20 y 25 pesos o tres por 50 pesos para llevar a puntos de entrega en el sur, norte y centro de la ciudad.

Asimismo, durante todo el año, ella y su familia realizan coronas artesanales, con diferentes materiales y flores artificiales, que venden por 140 pesos.

Si quieres comprarle flores a la familia Grajeda para tu ofrenda no dudes en llamarle a Paloma al número 614 372 9990 o a su esposo, Hugo Chaparro, al número 614 466 4503.

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