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PTS duplicó su meta de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación

El Proyecto Tarahumara Sustentable apoyó iniciativas para el establecimiento de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) en los municipios de Guadalupe y Calvo, Balleza, Guachochi, Bocoyna y Ocampo, pues anteriormente no existían. Durante el periodo 2015-2019 fueron certificados “Potrero de la Lumbre”, en el ejido La Trinidad, y la Reserva Ecológica Municipal “Presa El Caldillo”, ambos del municipio de Guadalupe y Calvo. Adicionalmente se encuentran 21 más en proceso de certificación en la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y el resto se encuentra en integración de expedientes.

En entrevista con Noel Chávez Morales, consultor del Proyecto Tarahumara Sustentable (PTS), para el proyecto piloto denominado “Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación” (ADVC) en Guadalupe y Calvo, compartió qué son estas áreas y cuál es el proceso que conlleva certificarlas ante la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

La meta planteada por el Proyecto Tarahumara Sustentable consistía en establecer 24 ADVC con 30 mil hectáreas, protegiendo ecosistemas en buen estado de conservación, la cual fue ampliamente rebasada al alcanzar 37 iniciativas que reúnen 76 mil 236.77 hectáreas

En el municipio de Guadalupe y Calvo se reconocieron dos áreas, Potrero de la Lumbre que se encuentra en el ejido la Trinidad y la Presa El Caldillo que es de carácter municipal; además se encuentran en proceso de certificación 36 predios ejidales más y un predio particular, ubicados en los municipios de Balleza, Bocoyna, Guachochi, Guadalupe y Calvo, Ocampo y Urique. Este reconocimiento como ADVC ha llevado un proceso de alrededor de cuatro meses.

La certificación es una herramienta que ayuda a las y los propietarios a asegurar la conservación de los recursos biológicos dentro sus terrenos. Es un proceso voluntario que inician ejidatarios, comuneros o propietarios particulares ante la CONANP, que es la instancia responsable del proceso para certificar Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación.

Este proceso es ideal para que la sociedad participe en la conservación de ecosistemas y la vida silvestre que habita en ellos, alentando el compromiso adquirido que tiene la humanidad con la naturaleza y de respetar toda forma de vida. Por lo que crear una conciencia de cuidado al medio ambiente es uno de los resultados que se obtiene, explicó.

El proyecto piloto en el que participa Noel Chávez consiste en darle asesoría a los ejidos que tienen la intención de designar alguna parte de su territorio como ADVC. Como consultores brindaron cursos donde se informó sobre cuáles eran sus obligaciones, la introducción a la gestión de este tipo de áreas y también realizaron juntos el recorrido de éstas.  La responsabilidad de tener un área voluntariamente protegida implica, necesariamente, un aprovechamiento que responda a la satisfacción de necesidades básicas para la subsistencia de la especie humana, sin atentar contra la sobrevivencia de las demás especies en los ecosistemas.

Dentro del proceso primeramente se delimita el terreno, esto en compañía de las personas interesadas, después se llenan los formatos de solicitud de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación de CONANP y finalmente se hace un proyecto de caracterización del área, que incluye la fauna y flora presentes en la zona. A partir de esto se hacen correcciones en caso de ser necesarias y cuando se cuenta con la solicitud y documentos en orden, se procede a dar el certificado por parte de la CONANP.

El tiempo que lleve validar un área puede variar, pues depende de lo que lleve completar los formatos, y de si estos requieren correcciones marcadas por CONANP, pero de manera legal, este organismo debe brindar respuesta a la solicitud a más tardar en 90 días.

Noel Chávez, mencionó que durante todo el proceso, ejidatarias y ejidatarios fueron muy participativos y mostraron entusiasmo. Esto se debió a que había ejidos donde la gente ya había visto fauna especial, y con el conocimiento de las ADVC ya se dieron cuenta que es algo que pueden proteger.

La flora en general encontrada en estas zonas recientemente certificadas de Guadalupe y Calvo son bosques de pino y encino, musgos y plantas herbáceas. En el caso de fauna se identificaron especies de aves, reptiles, anfibios y mamíferos entre los que se encuentran la guacamaya verde (Ara militaris), tecolote moteado (Strix occidentalis), oso negro (Ursus americanus), venado cola blanca (Odocoileus virginianus) y puma (Puma concolor), expuso Noel Chávez, algunas protegidas por la NORMA Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, Protección ambiental-Especies nativas de México de flora y fauna silvestres-Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio-Lista de especies en riesgo.

Con esta certificación, quienes tienen bajo su cargo los ejidos tienen la posibilidad de participar en convocatorias de CONANP, las cuales varían cada año, para la financiación de proyectos ambientales en dichas zonas, dijo. También ayudan a hacer gestiones para la obtención de recursos económicos, y no sólo ante instituciones de Gobierno, sino con organizaciones no gubernamentales, tanto nacionales como internacionales, interesadas en apoyar las acciones de conservación.

Otro de los beneficios que presenta tener la certificación de CONANP es que las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación se consideran como competencia de la Federación, y con ello adquieren derechos a la par de una reserva de la biósfera o un parque nacional. Por tal motivo, si dentro de un predio certificado alguna empresa o particular pretendiera la construcción de un proyecto que dañe o afecte los recursos naturales, la CONANP intervendría para que junto con la o el propietario se evalúe y opine ante la autoridad competente acerca de los impactos ambientales que se generarían por la construcción de alguna obra y los efectos que ésta tendría.

Para saber más sobre las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación visita el sitio del PTS

El Proyecto Tarahumara Sustentable nos comparte su sitio web, en el cual podemos ahondar en los resultados de todos sus proyectos, incluyendo este donde personas ejidatarias decidieron apoyar en la protección del medio ambiente por medio de las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación.

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