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Suspende UACH al Mtro. de Artes, Iván Quintana, por hostigamiento sexual

Mujeres al Grito de Libertad llamó a las estudiantes de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), a asistir a la Facultad de Artes para entregar una exigencia y posicionamiento a las autoridades universitarias en cuanto al catedrático Iván Quintana, quien cuenta con cuatro acusaciones de acoso y hostigamiento sexual, y aún así sigue dando clases.

Explicaron que desde antes de la pandemia se empezaron a ver las manifestaciones en el tendedero virtual de Movimiento Malinche, donde diversas denuncias indicaban el acoso que las víctimas vivían por parte de Iván Quintana, quien era profesor de todas ellas, violencia que denunciaron las agredidas solía terminar en actos de abuso de poder con fines sexuales.

“Buscan cero tolerancia a las violencias, sin discursos elegantes y con acciones reales que detengan a los agresores a tiempo para no generar más víctimas en futuras generaciones.”. –Mujeres al Grito de Libertad.

Integrantes del colectivo Mujeres al Grito de Libertad se percataron que el profesor tenía actitudes extrañas hacia alumnas, algunas que inclusive decidieron abandonar la universidad para poder romper contacto con Iván Quintana.

El catedrático tiene cinco años dando clases en la Universidad Autónoma de Chihuahua, es de tiempo completo y pertenece al sindicato. Las manifestantes sospechan que su comportamiento violento ha alcanzado ya a muchas estudiantes de la Facultad de Artes, quienes en su mayoría no se han decidido a denunciar de forma alguna.

Al entrar en una nueva dinámica, como lo es el ingreso a la Universidad Autónoma de Chihuahua se desconocen las dinámicas propias de la institución, por ejemplo, qué puedes hacer en caso de que un profesor te acose u hostigue sexualmente y si realmente no habrá consecuencias en tu contra.

Esto, aseguraron, dificulta aún más que las estudiantes a final denuncien las situaciones tan desagradables que sufren, y no sólo con maestros, sino incluso con los mismos compañeros estudiantes también.

Y consideraron que por parte de la UACH no existe una verdadera preocupación, pues aunque el rector Luis Fierro y el director de la Facultad de Artes, Roberto Ransom, aseguren que es una casa de estudios con las puertas abiertas y dispuesta a ayudar, no brindan acompañamiento previo ni seguridad ante las represalias. Otro reto es que en muchos casos el generador de violencia bien podría tener algún lazo familiar o de amistad con las autoridades universitarias.

Aunado a esto, Mujeres al Grito de Libertad, mencionaron que tampoco es que sean la única facultad que sufra de este tipo de comportamientos violentos por parte de ciertos profesores, y tampoco es un tema que únicamente sufran las alumnas, pues también las mismas catedráticas son víctimas de violencias de género.

Acusaron que, al contrario, las autoridades universitarias están más al pendiente de las situaciones administrativas, dejando de lado la esencia humana que es en sí el estudiantado de cada facultad. Situación donde no queda lugar para la tranquilidad de las estudiantes.

Y aunque ahora se cuenta con una Defensoría de los Derechos Universitarios, el grupo mencionó que son tantas las denuncias que no se dan abasto para las investigaciones, por lo tanto la consecuencia lógica es que los profesores que se dedican a acosar y hostigar sexualmente a alumnas sigan dando clases como si nada pasara, como es el caso de las quejas en contra de Iván Quintana.

Por lo que una de las propuestas va justamente encaminada a que se necesita un vínculo de la Defensoría en cada facultad, una persona capacitada para el caso específico de cada área, con un mayor conocimiento de la comunidad estudiantil.

También se preguntaron cómo es que no logran identificar desde de su ingreso como docente a la Universidad a los generadores de violencia. Un tema que debería ser prioritario de las agendas para quienes contratan profesores por encontrarse en un grado de poder sobre las alumnas.

Y para enfrentar todo este panorama exigieron de primera instancia una suspensión temporal de Iván Quintana, al menos en lo que se terminan las investigaciones en su contra para que las nuevas alumnas sepan cómo proceder y tener la seguridad de que se les dará la importancia y el seguimiento adecuados.

Buscan cero tolerancia a la violencia, sin discursos elegantes, sino acciones reales que lleven a sanciones que detengan a los agresores a tiempo para no generar más víctimas en futuras generaciones.

Necesitan talleres para docentes y alumnado sobre igualdad de género y violencias, para erradicar conductas que tienen muchos años pero son nocivas, y a dónde acudir en caso de que esto ocurra.

Asimismo, exigen que el historial y los casos de denuncia por acoso y hostigamiento sexual sean compartidos de manera pública en la plataforma de la UACH y en redes sociales, donde se den pormenores de lo acontecido y no se oculte ni se defienda al maestro sólo por serlo.

Ven necesario que profesores con este tipo de conductas agresivas y violentas dejen de tener permiso para acercarse a alumnas, sobre todo de recién ingreso, y que se limite su estadía en la universidad durante cuestiones investigativas, donde no tengan contacto con terceras personas.

En la manifestación se presentaron aspectos de las denuncias en contra de Iván Quintana, el miedo y la zozobra que vivieron las denunciantes durante su estadía en la Facultad de Artes de la UACH, donde además era modelo, trabajo para el cual, en ocasiones deben presentarse cuerpos desnudos.

Se relataron los mensajes acosadores que eran constantes e incesantes. Inclusive denunciaron que Iván Quintana intentaba comunicarse a altas horas de la madrugada, perturbando su paz y haciéndolas sentir persecución y desesperación a tal punto que prefirió abandonar su trabajo. Aún así buscó cobijo en la Defensoría, pero su preocupación aumentaba al no recibir noticias sobre su caso.

Tras un diálogo del director de la Facultad de Artes, Roberto Ransom, quien aseguró la ayuda, pero de manera ordenada, pues hay un proceso que se debe seguir; y del de Lucía Chavira, titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios, quien informó continuar las investigaciones de las quejas en contra de Iván Quintana, de las cuales ya se tienen cuatro confirmadas y seguían buscando casos entre las exalumnas, después pasaron a dialogar sobre lo más urgente: la suspensión temporal del profesor.

A puerta cerrada decidieron suspender las labores del docente a partir de este momento, y durante el tiempo que se lleve a cabo la investigación, para no entorpecer el proceso. Asimismo, tener un acercamiento más directo con las víctimas, quienes a pesar de tener cuatro confirmadas, Mujeres al Grito de Libertad señalaron que ellas conocían una docena al menos.

No aceptar el hostigamiento de ningún maestro Universitario: Mujeres al Grito de Libertad

Mujeres al Grito de Libertad invitaron a todas las mujeres de todas las facultades a no detener la lucha y a sacudirse el miedo que se tiene de la figura del profesor, ya que estos no son autoridades ni divinidades, sino simples empleados de la UACH.

Señaló que es fácil sentir intimidación, sobre todo cuando ellos aplican el recurso de la amenaza, no obstante, es importante saber que no hay un poder verdadero en ellos y que lo importante es estar bien para seguir poniendo atención en el futuro académico de cada una.

Asimismo, pidió a las viejas generaciones acercarse a las nuevas para ponerlas sobre alerta acerca de profesores, alumnos o personal administrativo con tendencias violentas como el acoso y el hostigamiento sexual. Para que ellas puedan tener la oportunidad de elegir al menos en manos de quién desean poner su educación.

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