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El mar es también para personas con discapacidad, esto es turismo inclusivo

Las personas con discapacidad tienen cada vez más opciones para viajar, salir de su casa o inclusive dar un simple paseo por su ciudad, pues las adecuaciones para darles libertad e independencia se están dando, y esto es parte importante del turismo inclusivo.

El licenciado Jesús Ignacio Lafón Terrazas, especialista en temas de discapacidad motriz y en adecuaciones para el turismo inclusivo, presentó su conferencia “Turismo inclusivo” durante la Conexión Turística Binacional, donde explicó las adversidades por las cuales atraviesan las personas discapacitadas a la hora de querer viajar o vacacionar

“Todo de nosotros, con nosotros”. –Licenciado Jesús Ignacio Lafón Terrazas.

Jesús Lafón, quien vive en carne propia las dificultades de transportarse en una silla de ruedas, expresó que las personas con discapacidad son aquellas que tienen algún impedimento auditivo (del lenguaje), intelectual, visual, psicosocial y motriz (física). Sin embargo, también se debe tomar en cuenta otro grupo de personas con movilidad reducida, como las personas con más de 60 años, las mujeres embarazadas y quienes tienen movilidad limitante temporal.

Las personas con discapacidades tienen tres tipos de barreras: la primera es aquella que se refiere a las arquitectónicas, es decir, los edificios, los escalones, los accesos, el tamaño de estos, todo lo  que de manera física no les permite avanzar o moverse de manera libre e independiente.

En la segunda barrera se encuentran las actitudes, el tipo de contacto que el resto de las personas tenemos con quienes poseen alguna discapacidad, que va desde la manera en que interactuamos hasta cómo las vemos.

Y la tercera barrera se refiere a la comunicación, que no sólo abarca el habla o el tipo de lenguaje, sino las que tienen que ver con los impedimentos físicos e inclusive los emocionales.

Estas barreras ayudan a crear un ciclo de invisibilidad, que empieza con la imposibilidad de las personas con discapacidad a salir a la calle, por lo que nadie las ve. Al no ser vistas, entonces los gobiernos y las empresas no se ocupan de hacer adecuaciones a las infraestructuras. Al no haber estas adecuaciones, el resto de la gente no se prepara para tener en su vida diaria contacto con las personas con discapacidad.

Mencionó que el turismo inclusivo es aquel donde se tienen espacios equitativos y adecuados, donde se le dé a la persona una independencia de acuerdo con sus capacidades, para ayudarla a ser activa, rompiendo de este modo el ciclo de invisibilidad.

Empezar a adaptar los espacios para las personas con discapacidad llega inclusive a ser algo muy rentable, pues del 14 al 15% usa los servicios turísticos. Aunado a esto, la derrama es mayor, pues suelen viajar en grupo, es decir, que además de todo son multicliente. También, aseveró que cuando una persona con discapacidad encuentra un lugar que es accesible, afable y le da la libertad que necesita, entonces se creará una relación de fidelidad, lo cual hará que las y los clientes regresen más de una vez. Sin contar el impacto social y político que tendrá el lugar turístico.

Para lograr que un sitio turístico sea amigable con las personas con discapacidad lo primero que se requiere es romper las barreras arquitectónicas, de actitud y de comunicación; analizar a detalle la cadena de valor turístico, desde que la persona sale de su casa hasta que regresa; y consultar con especialistas para adecuar los espacios, esto recalcó que debe realizarse a la par con una persona con discapacidad, pues son ellas quienes a final de cuentas utilizarán la infraestructura y hay reglas, por ejemplo, para hacer rampas.

Y para lograrlo se debe revisar la accesibilidad y hacer adecuaciones pertinentes, capacitar al personal para saber cómo tratar a las personas con discapacidad, y tener una difusión correcta así como motivar a la gente, pues sin esto último todos los proyectos se pueden olvidar y perder.

Turismo inclusivo en México

En México existen varios lugares que ya han estado trabajando con el turismo inclusivo, como la posibilidad de que las personas en sillas de ruedas entren al mar en Cancún, que puedan conocer el desierto de Sonora por medio de un museo multimedia, el buceo adaptado en Baja California Sur y hasta una playa y un pueblo totalmente incluyente en Jalisco, llamado Cuastecomates. Y a nivel internacional, un logro del cual el expositor se mostró muy orgulloso fue la capacidad de llegar hasta Machu Picchu.

Jesús Lafón, dijo que específicamente en Chihuahua lo que hace falta es promoción, pues a pesar de que sí hay lugares adaptados, es muy difícil encontrarlos y la gente ni siquiera los conoce. Por ejemplo, mencionó el transporte público Bowí, que da la posibilidad de viajar por la ruta troncal sin problemas para quienes están en silla de ruedas.

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